Efectos de la obesidad en los niños: ¿Cómo está afectando el problema del peso a nuestra juventud?


La obesidad es un grave problema de salud que está aumentando a un ritmo alarmante en los niños. Según los CDC, la prevalencia de la obesidad entre niños y adolescentes de 2 a 19 años fue del 19,7 % en 2017-2020 y afectó a 14,7 millones de niños. La tasa de prevalencia fue inversamente proporcional al nivel socioeconómico y educativo del hogar. La obesidad es una enfermedad compleja y muchos factores como la genética, el medio ambiente y el comportamiento juegan un papel importante. El acceso a atención médica asequible, alimentos saludables y lugares seguros para hacer ejercicio podría ser un factor importante que contribuya a esta creciente epidemia entre los niños de familias desfavorecidas.

La obesidad infantil puede provocar presión arterial alta, colesterol alto y diabetes, entre otros problemas psicosociales. Aunque la prevalencia de la diabetes tipo 2 en niños era muy baja hace unas décadas, informes recientes sitúan un 15% estimado de diabetes recién diagnosticada en niños y adolescentes. Del mismo modo, la presión arterial alta, las enfermedades cardiovasculares, etc., principalmente enfermedades de la edad adulta, se están infiltrando lentamente en nuestra población más joven, principalmente debido a la obesidad.

Además, los niños con obesidad sufren muchos problemas de comportamiento como ansiedad, depresión, trastorno por déficit de atención y comer emocionalmente. El impacto social de la obesidad en estos niños puede variar desde el estigma relacionado con el peso hasta el acoso escolar. Los niños obesos tienen más probabilidades de ser condenados al ostracismo y acosados ​​que sus compañeros de peso normal. La calidad de vida de estos niños es mala; en realidad más pobres que los niños con cáncer. Las consecuencias físicas, emocionales y sociales de la obesidad para estos niños son enormes y pueden tener consecuencias duraderas.

Un estilo de vida que fomenta la reducción de la actividad física y más tiempo frente a la pantalla, además de alimentos/bebidas con alto contenido calórico que son fáciles de pedir, ha llevado a esta epidemia. Por lo tanto, es muy importante sentar una base sólida para un estilo de vida más saludable que promueva la salud de estos niños hasta la edad adulta. Los estudios han demostrado que los niños obesos que alcanzan un peso normal antes de la edad adulta tienen resultados similares a los de los adultos que nunca han tenido problemas de peso.

Los objetivos de las intervenciones de tratamiento son:

  • Eduque a los niños y a los padres sobre los cambios en el estilo de vida, incluida la cocina saludable, el fomento de la actividad física, la mejora del sueño y el tratamiento de los problemas de comportamiento.
  • Mejorar la calidad de vida, la autoestima y la confianza en uno mismo
  • Detener la intimidación y la distorsión del peso
  • Prevenir eventos adversos relacionados con el peso

El tratamiento de la obesidad/sobrepeso es tan complejo como la enfermedad. Se trata de un abordaje multidisciplinar en el que participan nutricionistas, pediatras, psicólogos y educadores. Para los niños con peso obstinado que no responde solo a los cambios en el estilo de vida, la derivación a un especialista en medicina de la obesidad garantiza una pérdida de peso estructurada y exitosa. Los niños son nuestro futuro; Por lo tanto, es de suma importancia sentar una base saludable sobre la cual puedan prosperar de por vida. El primer paso es dotarlos de herramientas y conocimientos para un estilo de vida más saludable.

Recursos adicionales

Para obtener más información sobre la obesidad infantil, visite la página de recursos pediátricos de OMA.

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